06 enero, 2006

Kings' day


Ayer describía Juan cómo eran para él los días de Reyes de su preadolescencia. La verdad es que en buena medida estaba describiendo los mios, y los de buena parte de mis amigos cogeneracionales. También había un salón cerrado, madrugones tremendos, nadie entra hasta que no estemos todos, montones de regalos pedidos y no pedidos en la carta.

En las casas en que hay niños (máxime si hay tres, una de las cuales cree todavía en la Institución mágico-monárquica) el proceder suele ser bastante parecido, supongo. Diré, sin embargo, que, antes de haber niños en la casa, MBO y yo (que somos muy tradicionales para estas cosas) respetábamos la confidencialidad y discreción, y la mañana del día seis encontrábamos al pie del árbol sorpresas inesperadas, siempre fantásticas. Siempre nos hemos tenido bien cogida la medida de nuestros respectivos gustos, y siempre nos lo hemos pasado bien pergeñando planes para conseguir "esto que seguro que le va a gustar". Y también haciendo montajillos al respecto (el primer reloj bueno que le regalé estaba escondido en el maletero de un Mercedes SLK de juguete. Cuando abrió la caja y vió el coche no pudo evitar la carita de decepción. Cuando abrió el maletero ante mi sugerencia para que viese cómo operaba el desplegado del techo descapotable rígido, la carita cambió).

Pero bueno, que con drei kinder la cosa de la noche del día cinco al día seis tiene mayor importancia.

Naturalmente, todos los tiempos muertos de la pasada semana, desde que regresamos del Deep South, han sido aplicados a la selección y compra de regalos para unos y otros. Personalmente, me lo he pasado de coña comprando el regalo de MBO y el de mi hermano; como María, su adorable-y-malcriadísima-hija va a tener una hermanita, he conceptuado que ya va teniendo edad para tener una Fender Telecaster Highway sunburst preciosa (que se que le ilusionará mucho, que todo DG como Dios manda ha de tener un poco de espíritu rock'n roll en el fondo de su corazoncito). Vamos, como ésa de la foto (o eso es lo que supongo; hablo por aproximación: no sé qué puñetas ha desconfigurado -si es que ése es el término- el color de la pantalla que sale todo raro, pixelada -insisto, si es que ése es el término- y, en definitiva, mal. A ver si logro arreglarlo -o más bien que alguien me eche un cable al respecto-, a ver si la imagen que he adherido ahí es la que pienso que es y los colores coinciden). Cuando le conté el proyecto a mi padre, éste me miró un poco raro (como pensando "Pero bueno... ¿no crees que ya vaís teniendo una edad...?"). En fin: hay veces que hay que decir "Pero... ¡Qué coño!". Y para eso están los hermanos mayores.

Decía que con tres niños la cosa del Dia de Reyes tiene mayor importancia.

Y también se invoca a Herodes con más frecuencia, por que no decirlo. Exemplii gratia (o "para muestra un botón"): si bien mi montaje obsequiante en esta ocasión fue muy simple (compré unos zapatos Camper que le habían gustado, los puse en medio del salón y escondí en su interior la sortija más bonita, marciana, estilosa, chic y ajustada a la personalidad de MBO que he encontrado), MBO tuvo que hacer encaje de bolillos.

La cosa empezó hace unos días intentando convencer a un fantástico escultor (que empieza a ser amigo) de que le vendiese cierta obra suya que me encanta. Naturalmente, yo ni idea. Después de mucho rifirrafe dialéctico (JA no quería deshacerse de ella) y valiendose de toda suerte de artes femeninas y caritas de pena (eso no lo sé, pero lo sospecho: la conozco), MBO consiguió su objetivo (comme toujours), así como que el propio JA viniese a casa a montarla con la debida discreción la noche de reyes.

Y ayer, MBO consiguió echarme de casa a las 23.00 y mandarme a casa de mis padres (donde se repite la operación Salón con todos los nietos) para llevar la ya citada Telecaster, el regalo de mi cuñada y alguna cosilla más.

Según parece, tal cual yo bajaba por uno de los ascensores al garaje, y de acuerdo con la tradición de las comedias de enredo más clásicas, subía en el otro el artista, que traía el objeto: una escultura, "El Vuelo", de un par de metros de altura y como metro y medio de envergadura que había que montar. MBO había asumido el riesgo de cargarse la tradición de sorpresa, y que cuando yo volviese me encontrase a Javier en casa y se descubriese el pastel. Pero no, MBO tuvo suerte; la escultura estuvo montada relativamente rápido, yo me demoré más de lo debido, ella encontró un lugar para esconderla fuera de mi vista mientras terminábamos de organizar el salón con los regalos de los niños... el caso es que, efectivamente, ayer noche yo no la ví.

En un momento determinado, ya regresado yo de la calle, una vez concluida la "operación subida de cosas del trastero/colocación de los regalos/montaje de los mismos (vid infra)", MBO me dijo que me fuera del salón, y fuime, sin saber nada. Ella sacó la obra de su escondite provisional, la puso en el salón, la cubrió con una sábana... y ahí quedó.

Así que esta madrugada, cuando -a horas intempestivas: eran las 08.00, coño!- UPFm ha llegado a nuestro cuarto a gritos "HAN VENIDO LOS REYEEEEEEEEEEEEES!!!!!!!!!!!!!!!!!!" le hemos perdonado el berrido y el madrugón (estaba TAN emocionada!). Lo que MBO no ha perdonado, lo que ha hecho que MBO invocase a Herodes MUCHO ha sido que UPFm se nos tirase encima de la cama donde todavía estábamos acostados y me berrease a la oreja: "PAPÁ!!!! TE HAN TRAIDO UNA ESCULTURA GRANDÍSIMA!!!!".

Capítulo aparte merecería lo del montaje del puñetero carrito Disney rosita-ideal-de-la-muerte que los Reyes han puesto a mi sobrina. Yo dudo de que un padre sin licenciatura universitaria (superior) pueda acoplar semejante infierno rosa con ruedas. Farfullé bastante pensando en que mi hermano se estaba escaqueando el coñazo en cuestión, aunque dejé de hacerlo cuando recordé que él, por su parte, se chupó en buena parte el montaje del Barco Pirata de los Clicks que le regaló por su cumpleaños a UPFm (el horror, palabrita). Empatados a uno.

Creo que voy a ponerme King's Highway del gran Tom Petty a sonar. Proporciona el ambientillo perfecto y optimista en un día optimista y perfecto dentro de mi casa, aunque ahí fuera esté neblinosillo-pet. Por fin han acabado las Navidades. Hooray!

12 comentarios:

vitore dijo...

Uno de mis más antiguos cds; nada menos que del año 1979 es el "Damn The Torpedoes" del señor que vas a poner tu también en esta mañana de Reyes: Tom Petty And The Heartbreakers.

¡Qué bien suena después de tantos años!.

Salu2 y buenos Reyes

dwalks dijo...

jo, que capacidad de narración. yo, a estas alturas de las zampafiestas, concentro mis esfuerzos en comerme el roscón y no reventar.

y que envidia tu familia

Hans dijo...

... disco que contiene "Even the losers", un tema imponente. Suena de coña, efectivamente. He ido a echarle un ojo, 1895 pelas me costó el cedé en su momento. Creo que coincidimos, Vitore: qué grande es el genial Petty!
Dwalks, que me digas eso tú, maestro de maestros narrativos, es un gran regalo de Reyes. Eso sí, yo NO comeré roscón. En todo caso, tienes razón: mi familia es "lo mejó" ;).

Awake at last dijo...

Hurra, sí, esto empezaba a recordarme peligrosamente al día de la marmota, ufff...

Besos!

e-jay dijo...

Que buenos son los días 6 de enero.

Wendyqueridaluzdemivida dijo...

A mis sobrinos, los RRMM les han traido un "viaje de esquí" o al menos un curso en el odioso centro comercial con pista artificial (a gusto de los padres).

La idea, es que Gaspar, Melchor y Baltasar dejarían una carta para mis niños en mi casa. El parrafo central decía así:

"Como recompensa os queremos invitar a que aprendáis a esquiar para que algún día, si los padres os dejan, podáis venir a visitarnos al Oriente."

(cruzando altas montañas -con sus respectivas estaciones de esquí- blablabla -algo había que decir-blablabla)


La pregunta a mi sobrino mayor: "¿que te han traido los Reyes?" y la respuesta "un viaje a Oriente"

Xurri dijo...

Jesús, qué movidón!!

Imagen de la escultura???? Posible???

Hurra por el fin de los festejos.

Exagerada dijo...

Pero qué familia tan deliciosa tiene usted.

Sr. D dijo...

Excelente....Lo que para otros es tedio, como moho que se extiende verdoso entre regalos y fiestas, tiene para usted el brillo de lo bonito, lo limpio, lo nuevo. Enhorabuena, y a seguir estupendamente.

Nota Bene: El Marqués de Cáceres es aburrido como un Magistrado, pero, aunque lo evitemos, siempre nos lo encontramos. Eso si, la mayoría de las veces, en segunda instancia.

Más: el anticavismo catalán ( no, no, no puede, no puede) arrojarnos a las simas de espumosos que en lugar de burbujas tiene interrogantes o gelocatiles. La gentileza de mis clientes ( cuya vileza es proverbial, de ahí el oximorón) me ha llevado de la mano por grandes avenidas: La Rue Taittinger Millesime 1999 y la Rue Mumm de Infantería. Es cruel por su parte porque, tras el mágico sueño de burbujas compactas ya he vuelto a las pesadillas de las providencias dispersas...Es lo que tienen las Navidades....

Exagerada dijo...

Cómo nos cuidamos, eh, queridos?

Quic dijo...

¡Que grandes sois los padres, así en general! A mí en inglés, por cierto, me enseñaron que en esa lengua Los Tres Reyes Magos se traducía The Three Wise Men. País monárquico España, proclamo.

Por cierto, ante la insistencia de los fanes, he actualizado. No volverá a pasar

Sr. D dijo...

Si no nos cuidamos nostros....¿Lo hará la Divina Providencia, como a los pajarillos del campo?